2010

Cerca del mar, oculto entre las montañas, existe un reino diminuto que no figuraba en los mapas. Allí vivían el rey Abdón y la reina Ingrid, y allí nació también su querido hijo, el príncipe Héctor. Cuando celebraban el bautizo del pequeño ocurrió algo rarísimo, extrañísimo, pero muy frecuente en los reinos diminutos que no figuran en los mapas. Furiosa por no ser la madrina, la condesa Morgana, hermana del rey Abdón, que vivía en un reino vecino y sabía algo de magia, preparó un hechizo y mirando al niño susurró: sólo hallarás el amor verdadero, si logras besar una rana roja…

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